Siempre he querido ir a Italia. Empezó siendo una tontería con mi mejor amiga en quinto cuando un compañero nos habló de ella. Nos dijo que había estado allí de vacaciones con su familia y nos contó mil y una anécdotas. Desde entonces solo se le han ido añandiendo puntos a favor. Como sus maravillosos monumentos, sus impresionantes ciudades, tales como Venecia y Roma, o el peculiar y sensual acento que tiene la gente allí. Solo sueño con ir algún dia de viaje a Italia, tarde o temprano, con amigas o sin ellas. Pero iré.