Siempre he querido ir a Italia. Empezó siendo una tontería con mi mejor amiga en quinto cuando un compañero nos habló de ella. Nos dijo que había estado allí de vacaciones con su familia y nos contó mil y una anécdotas. Desde entonces solo se le han ido añandiendo puntos a favor. Como sus maravillosos monumentos, sus impresionantes ciudades, tales como Venecia y Roma, o el peculiar y sensual acento que tiene la gente allí. Solo sueño con ir algún dia de viaje a Italia, tarde o temprano, con amigas o sin ellas. Pero iré.
Este año más de una de mis amigas se ha cambiado de colegio, otras han cambiado su forma de ser, otras tienen nuevas amigas... Aunque yo tengo unas amigas geniales a las que no cambiaría por nada del mundo, a mi me jode mucho ver como a esas personas las pierdo poco a poco. Pensar que llegará un dia en el que quizás ni nos saludemos por la calle, un dia en el que ni nos miraremos de reojo, un dia en el que tiraremos nuestros recuerdos y momentos vividos a la basura por considerar que son mejores los vividos con otras personas. Deberia haber una cura para la distancia, los cambios y la soledad.
Sinceramente me parece increible eso de tener amigos y sentirse queridos, pero hay momentos en los que no me gusta estar atada a nadie, hay momentos en los que soy más solitaria y lo único que me apetece es sentarme frente el ordenador e inspirar este blog con cosas que siento. Que nadie lo lee y que a la vez todos pueden hacerlo. Soy solitaria cuando lo único que quiero es tumbarme a escuchar a la música de alguno de mis ídolos.
¿Por qué tenemos que conformarnos con la vida que nos toca? ¿Por qué lo correcto es dar las gracias sin rechistar? Yo no estoy de acuerdo con eso, la vida debería ser diferente, cada uno decide que hacer con la suya y que no hacer. Que nadie te impida ser feliz a tu manera. Porque todos estamos en contra de algo y el mundo tiene que saberlo. Que si el planeta es nuestro habrá que hacer que se note,¿no?
Una madre es capaz de dar todo sin recibir nada. De querer con todo su corazón sin esperar nada a cambio. De invertir todo en un proyecto sin medir la rentabilidad que le aporte su inversión. Una madre sigue teniendo confianza en sus hijos cuando todos los demás lo han perdido.Te quiero Mamá.
Si sumas todas las estrellas del cielo, todos los granitos de arena en los océanos, todas las rosas en el mundo y todas las sonrisas que haya habido en la historia del mundo, empezarás a tener una idea de cuánto te quiero.
No perdiste a nadie, el que murió, simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón.